Jueves, 20 de noviembre de 2008
 
 
 
 
 
 
 
 
 
PRIMERAS COMPETICIONES OFICIALES
 

Se hizo la luz después de 4 años de espera y por fin el Steaua no Beberé ascendió por méritos propios (pagando como todo el mundo) a la 3ª división de fútbol sala en la categoría senior en el año 1998.

Se estrenaba competición, se estrenaba equipación y se estrenaba patrocinador.

Aunque la temporada se presentaba prometedora, pronto empezó a decaer el ánimo de los integrantes de la plantilla, lo que unido a rencillas internas en el vestuario y a algunas bajas producidas por las mismas, catapultó al equipo a las últimas posiciones de la tabla, salvándose del descenso por el simple hecho de militar en la inferior de las categorías de la que no se podía bajar.

También es de destacar la intranquilidad sufrida por el equipo cuando, por una excesiva presión y una montaña de datos negativos, el técnico del equipo (Lombo) abandonó su cargo dejándolo en manos de uno de los integrantes de la plantilla (que se hizo con el timón del equipo con brazo firme y sapiencia de alquimista) y recuperándolo posteriormente. Estos cambios repentinos de sistemas de juego no afectaron positivamente a la plantilla que, cuando se habituaba a un sistema de juego, este era reemplazado por otro.

Hay que romper una lanza en favor del técnico, ya que supo rectificar a tiempo y volver con energías renovadas y nuevos ánimos que infundir a sus muchachos. Tampoco le tembló el pulso a la hora de tachar de la lista a jugadores que parecían titulares indiscutibles (el tan traído y llevado caso Ángel).

El Steaua pagó con creces la novatada de su primer año en su actual categoría, y cuando quiso reaccionar, el tren de la cabeza de la liga hacía meses que había abandonado la estación.

Fue al finalizar la temporada 1998/1999 cuando, a pesar del descalabro sufrido por el equipo en su última campaña, los directivos y representantes del club no cejaron en su empeño y , a pesar de la poca solvencia económica del equipo, se esforzaron en incluir en sus filas a dos de los mejores jugadores del panorama nacional disponibles en este momento. Como eso no fue posible ficharon al cancerbero Jorge Martínez (que ya jugó la temporada anterior la mitad de la liga con el primer equipo dando grandes resultados y elevando momentáneamente la moral del equipo) y a Javier Edo (jugador que a principios de la temporada anterior estaba incluido en las filas del Steaua, pero que fue fichado en última instancia por un equipo con mayores posibilidades económicas).

Desde ese momento, la plantilla del equipo no ha sufrido alteraciones. Así pues, el Steaua no Beberé es un equipo cuajado de estrellas que poco o nada tenían que envidiar a sus más directos rivales.

 
 
 
 
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